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sábado, 18 de octubre de 2014

PARECE QUE CICATRIZA - Miguel Sanfeliu




Miguel Sanfeliu ha entrado con “Parece que cicatriza” en la distancia larga sin abandonar los relatos a los que nos tiene acostumbrados. De hecho acaba de quedar finalista en el último premio en “Cosecha Ñ”, que son palabras mayores.

"Parece que cicatriza" es una  magnífica historia sobre los sueños rotos y las ilusiones desvanecidas, una historia realista sobre la necesidad de la escritura. Una historia que fluye desde el principio con la habilidad que siempre ha mostrado Miguel en todas sus narraciones, con aparente facilidad, como si le costara poco escribir, aunque todos sabemos que no es así, que la dificultad está ahí precisamente, en lograr esa apariencia.

La novela está dividida en dos partes, como la vida misma: Pasado y presente.

La primera parte está escrita en primera persona. Es el mismo protagonista, Roberto Ponce, quien nos la cuenta. En ella nos encontramos con un joven de diecinueve años, ilusionado e idealista que quiere ser, nada menos, que escritor. Para ello, como buen escritor que se precie, se marcha de casa, durante un año — el plazo que le conceden sus incrédulos padres — para escribir la novela que le va a consagrar como una firme promesa de las letras. Para comenzar se convierte en un bohemio y se instala en un barrio antiguo de Valencia. Y sueña con  la novela de su vida. Esa novela que se lleva en la cabeza, dando vueltas, esperando a que le den salida.

Ahora, imaginen a ese joven escritor ante su máquina de escribir que ha bautizado con el nombre de Brautigan, como aquel escritor de la generación beat, cuya mejor obra fue “La pesca de la trucha en América”
Imagínenlo en pijama, con una botella de whisky,  un montón de folios y apuntes sobre la mesa esperando ese soplo de inspiración que nunca viene cuando se le espera. O repasando una y otra vez esas ideas que se amontonan en las servilletas de los bares, en pedazos sueltos de papel pero que no se concretan en nada. O tratando de emular a los grandes escritores, envuelto en una vieja bufanda como si fuera la boina de Pío Baroja o metiéndose en la cama como Onetti  o Valle Inclán, aunque con diferente resultado al esperado.
O quizás recordando las palabras de su padre diciéndole que se va a morir de hambre.
Sin embargo,  Roberto Ponce no renuncia a seguir intentándolo porque todas estas circunstancias forman parte de la idealización que él ha hecho de su vida y se esfuerza por encontrar su propio estilo y el formato adecuado para expresar su concepto de la literatura y de la vida porque la literatura para él, es su salvavidas.

Crea un tipo duro Julián Hierro, cuya forma de vida se identifica con la ironía o el desencanto de Sam Spade o Philip Marlowe. Julián Hierro es el que le aconseja que disfrute con la escritura y que sienta cada palabra que escriba porque solo escribiendo con el corazón se llega a hacer algo grande.

Y frente a la ilusión del joven escritor, la desilusión y la derrota de unos personajes clave que tendrán más influencia sobre su vida de la que él quiere reconocer.
Personajes contradictorios y perdedores que Miguel ha perfilado a la perfección.

Sebastián Mendoza, pintor. Un luchador por el concepto del arte puro, sin fisuras, sin concesiones al mercantilismo, que vive esperando que el mundo reconozca su arte sin necesidad de morirse. Un personaje que le llena de dudas cuando le pregunta sobre la validez del arte, cómo sabemos que es bueno lo que se hace, cómo saber que no somos un incompetente más.

Eladio Urquiza. Poeta, Argentino. Regenta el bar “El cubo de la basura” nombre con el que quiere homenajear a ocho artistas estadounidenses.

Emilio Ballester, alias Sonny. Prototipo del artista vendido al éxito, a quien la integridad del arte le importa un comino. Promocionado por un tipo que anteriormente había representado a un grupo denominado “Huevos hinchados” al que conoce en “El lápiz dorado” un local de copas donde ha sido contratado para cantar.

Y es en este local donde encuentra uno de sus muchos espejismos, un hechizo que casi lo vuelve loco: Sonia, la mujer en la que cree encontrar el amor.


La segunda parte es el presente de Roberto Ponce.  Está escrita en tercera persona. Como si el protagonista se hubiera alejado de sí mismo y contara una historia que no le está ocurriendo a él. Porque veinte años después, Roberto se ha convertido en otra persona.  hora trabaja en una oficina, como quería su padre, como le llegó a aconsejar su amigo el pintor. 

A través de esta segunda etapa, Miguel va haciendo un retrato certero de los sentimientos, a veces contradictorios, de Roberto. Desde su aceptación y sometimiento a los deseos ajenos, a la rebeldía por la falta de compresión de su vocación de escritor. Vemos como camina sobre una delicada línea, siempre expuesto a perder el equilibrio.

Así, siguiendo los pasos de Roberto, Miguel realiza un análisis de lo que es el triunfo o la derrota, tanto personal como lo que se considera en la sociedad consumista donde los sueños, muchas veces, van a parar al cubo de la basura. Reflexiones sobre el significado de la escritura para aquellos que ya estamos enganchados a ella, sobre la necesidad de contar historias y el por qué de esa necesidad que, muchas veces, parece tan imperiosa.

Les aseguro que leerán con placer, gracias a la pulida escritura de Miguel por qué una herida abierta, la de la literatura, parece que cicatriza.  




La portada es obra de Marisa Belmonte.

sábado, 6 de septiembre de 2014

PETROGLIFOS - Poemas de Luis Vea

















Petroglifos es el poemario que Luis Vea ha escrito y publicado en la editorial Baile del Sol.

Veintidós poemas divididos en cuatro secciones:
VOLCÁN, LATENTE, ALMA DE BATRACIO Y PETROGLIFOS

Harto de cabalgar realidades,
intuir pasados,
sorprenderme por pasajes extraños.

Retornar.

Y encontrar mi historia,
Nuestra historia.

Una

Un libro de retorno al origen, lleno de paisajes interiores, de memoria.
Poemas llenos de islas, de volcanes, de mar, de cenizas y de piedras. Historia, descripción de su relación con las Islas Canarias y sus elementos.

Son poemas muy concretos, con un vocabulario conciso, buscando el término justo para que en nuestra mente se abra todo un paisaje.

Poemas simbólicos que nos llevan al origen de la vida. 
¡Trastabilla mar adentro!
Estrecha el alma al mar,
-carne envuelta en velo de carne-
Líquido materno que te precede.


Vocablos con ecos de las islas y añoranza del océano Atlántico.

Y si salas tu carne
Con agua del Atlántico,
Quemas la sabia que es el volcán
Y dejas que el cuerpo, convertido en jable,
Caiga como fina lluvia
Sobre Punta Fariones,
En un alba rosada
Mientras tu corazón late
Eternamente entre islas
Y enchumbado de aguas
Que se reencuentran,
Cicatrizarán tus heridas

Un libro de poemas emocionante y emotivo. De lectura pausada. Hermoso.

domingo, 31 de agosto de 2014

EL LAMENTABLE DESCENSO DE HENRY NORTON - Ángel Delgado



Tomando todos los estereotipos de la novela negra, Ángel Delgado, ha construido una novela ingeniosa.
El lamentable descenso de Henry Norton, es divertida, irónica, crítica y muy entretenida.

Por un lado tenemos de protagonista a un escritor- Henry Norton - en sus horas más bajas que no acierta a terminar su tercera novela y que bebe Jack Daniels de manera compulsiva. Una mujer, la del escritor, desaparecida misteriosamente y que aparece de la misma manera para poder acceder a una caja de seguridad que contiene algo que unos cuantos desean.

Un amigo, Larry adicto a las drogas y a las fiestas y a las mujeres. Un cadáver en el maletero del Chevrolet Impala. Una persecución de los mafiosos más mafiosos con apellido italiano en busca de un dossier. Un vecino japonés que come hamburguesas y que ayuda, como puede, a Henry cuando se encuentra su apartamento revuelto. Un prostíbulo que parece una peluquería con unas dueñas geniales. Una aventura a través de las calles de Nueva York, música de jazz de fondo, muy buena por cierto y unos diálogos irónicos, sorprendentes, muy bien llevados que te obligan a esbozar la sonrisa y la risa en más de una ocasión.

Una novela muy bien escrita, refrescante, para los que gustan de la novela negra y para los que no, también.

viernes, 29 de agosto de 2014

29 CADÁVERES - Pepe Cervera









Si tuviera que resumir en una sola palabra lo que me ha parecido el libro de relatos 29 Cadáveres, diría que es brutal.


Brutal por el contenido y por lo bien escrito que está.


El libro lo componen 8 relatos basados en hechos reales. Un viaje a través de 8 personajes, 8 asesinos en serie y la narración de sus atrocidades, de su vida familiar y social.


El relato que da nombre al libro es la historia de John Wayne Gacy planteado en diferentes escenas que avanzan y retroceden en el tiempo hasta llegar al desenlace.


El relato de Noah Yates ya sabe contar más de 100 nos cuenta una historia familiar, unos niños, una familia cuya religiosidad raya el fanatismo.


Los últimos cinco minutos del último día en la vida de Rosalyn Marshall, es eso mismo, lo que puede pasar por la mente de alguien que está a punto de morir tras haber sido brutalmente atacada.


En Historia de un vampiro, Pepe Cervera se vale de diferentes testimonios para que nos adentremos en la mente de Richard Treton Chase.


Wonderful World, relato en el que nos describe la vida “normal” de Paul Bernardo y su esposa Karla, si se deciden a ser padres o no, mientras en el maletero del coche se encuentra el cadáver de una joven.


Un hombre normal, cuyo nombre actual es Arthur Phoenix y que no quiere saber nada de su pasado, que vive con una identidad prestada. Para no recordar a Jon Benavles ni a Robert Tompson y menos aún a aquel niño a quien secuestraron y mataron llamado James Bulgler.


Un decorado perfecto para el verdadero Norman Bates es la escalofriante descripción minuto a minuto de unos instantes en la vida y en la casa del protagonista del relato, de lo que sucede en su mente obcecada con la presencia de su madre.


Al fin un mundo mejor nos narra el inicio de la silla eléctrica junto con unos artículos del Procedimiento Penal de Nueva York y de la Corte Suprema de EEUU.


Pepe Cervera se limita a contar, a diseccionar la mente asesina de los protagonistas, sin hacer ningún tipo de juicio. Descripciones minuciosas del entorno, detalladas y visibles para hacernos partícipes de la angustia de las víctimas, de la frialdad e indiferencia de los asesinos, de su falta de empatía o de su ensañamiento, de sus problemas psicológicos. Todo ello narrada con una prosa cuidada, limpia, buscando el término exacto para describir cada situación, que te llega a dejar sin aliento. En algunos de los relatos vamos adelante y atrás en el tiempo lo que nos ayuda a comprender cómo se inicia la crueldad en la mente de una persona.


Brutal en todos los sentidos. Un libro con el que he disfrutado de una muy buena lectura.


 


 

domingo, 24 de agosto de 2014

EL VIENTO EN TU CARA -Félix Terrones


Un relato del libro El viento en tu cara, de Félix Terronescomienza así:

“Mientras tomo mi café y reviso el periódico, desfila frente a mí toda la comedia humana”

Con esta sencilla frase se vendría a resumir, de manera fácil, la visión que Félix ha querido mostrar a lo largo de su excelente libro de microrrelatos.

Tres secciones dividen la lectura. La primera de ellas es “Criaturas angelicales” dedicada al mundo de la infancia. Los protagonistas son los niños y el mundo que les rodea. Leyendo los relatos asusta lo que se esconde detrás de esa inocencia que se les supone a las criaturitas. Muchos de ellos escritos en primera persona muestran un mundo de fantasía, que se mezcla con la realidad, en ocasiones bastante cruel.

LAS OLAS DEL MAR
Le dije a Carlitos que no se metiera mucho en la playa. Sabe lo que le espera si me desobedece. El problema está en que ya no queda nadie, se hace de noche y las olas, cada tanto, devuelven a la orilla lo que el descuido dejó que se llevaran, una pelota, un madero, un pájaro ahogado…

La segunda parte del libro “Ellos y ellas” está dedicada, como se puede suponer, a las relaciones de pareja. Aquí el amor se convierte en un riesgo y nos envuelve en el peligro, en el desengaño, en la soledad y la mentira.

LAS MANOS
Mi mujer tenía hermosas manos, hermosas manos largas que se estiraban por las mañanas cuando se despertaban y me acariciaban la mejilla. Hermosas manos de dedos que recibieron mis votos y también el aro que le ofrecí el día en que nos casamos. Hermosas manos que tejían, entusiastas y contentas, compitas, mediecitas y mañanitas para el bebé por venir. Hermosas manos que se crisparon y entumecieron como preguntas sin respuestas y ahogadas bajo el peso del almohadón, el mío.

La tercera parte, denominada “Periferias del silencio” contiene relatos de diversas clases. Entre ellos encontramos algunos dedicados a la escritura, a la lectura o a los viajes.

Según palabras de Fernando Iwasaki, “los relatos de Félix Terrones son como perlas negras, joyas oscuras...”
Y así son. A través de su mirada, observamos la comedia humana, muchas veces dejándonos en suspenso después de lo leído. Nos muestra la sordidez, el miedo, lo que se oculta detrás de la inocencia con un lenguaje sutil, como si nada sucediera para mantenernos con la pregunta que no siempre tiene respuesta.

CIENCIA FICCION

No sé dónde leímos que antes las parejas se juraban amor eterno. Intrigados por el sentido de la expresión, muchos sabios, eruditos y hombres de ciencia han discutido e incluso polemizado cuando han tratado de explicar, siempre sin éxito, aquello que nuestros remotísimos ancestros parecen haber tenido en más alta estima. Ahora que conocemos la eternidad y somos inmortales, nadie puede recordar qué cosa era eso del amor; mientras tanto, nos miramos en los ojos de ellas y un silencio lleno de preguntas nos interpela.

Un libro de microrrelatos que merece la pena que lean.

sábado, 23 de agosto de 2014

EL PAIS DEL DINERO - Pedro Ugarte





El país del dinero de Pedro Ugarte es una novela intensa que te mantiene expectante hasta el final.
Transcurre en una ciudad que se intuye que es Bilbao, pero que podría ser cualquier otra de este país de despropósitos. La ría separa la parte rica de la parte pobre, un trecho difícil, gigantesco de cruzar a menos que se intente con tanta decisión como la que manifiesta el protagonista de la novela. Un calco de lo que es el mundo en realidad. La división natural que hace el dinero en la sociedad desde tiempos remotos.

Tres personajes cuyas vidas están entremezcladas y maniatadas por el poder del dinero. El narrador, Jorge, un chico de buena familia venida a menos que mantiene con Simón López de Chávarri una relación morganática, construida sobre la subordinación y la jerarquía y Sharon, una chica ambiciosa proveniente de la otra orilla, la de los pobres, los empleados, los que miran hacia el otro lado deseando cruzar cuanto antes.

Sharon parece, en principio, el estereotipo de la mala de la película. Dura y correosa, que mantiene un alejamiento corporal que parece fruto de una perversión, como si la utilizara como herramienta de control hacia los hombres. En su relación con Jorge es la que marca los tiempos y las decisiones mientras se va haciendo imprescindible. Sharon es de las personas que ha crecido sobreviviendo a los golpes y a las heridas de la vida.
Simón es un típico rico de linaje antiguo, poseedor de lo que se denomina apellidismo, ese examen al que están sometidos los ricos para demostrar que lo suyo, su riqueza, viene de antiguo y que los años han redimido cualquier vestigio de la historia de cómo fue conquistada. Simón es arrogante, listo y presuntuoso con la naturalidad que lo es un rico. Alguien que se puede permitir cualquier cosa. Por esta razón, Jorge lo aprecia y desprecia casi a partes iguales.
Jorge narra y filosofa. En algunos momentos he creído percibir la rabia contenida por su propia situación frente a la de Simón. La rabia al hablar de los ricos, de la pérdida de los bienes materiales de su familia. “El dinero siente antipatía por los pobres. De modo que ante los empobrecidos, más que antipático es infiel, es un traidor” Gentes, familias que intentan mantener la apariencia de que todo va bien mientras se van hundiendo en la miseria sin hacer nada por remediarlo. Es el derrumbamiento de la estirpe, ya que en el capitalismo, como dice Jorge, la prosperidad es un estado transitorio. Lo que él denomina la justicia del capitalismo.

Otra de las reflexiones certeras de Jorge es que “la verdadera pasión de todo capitalista es convertirse en aristócrata”. Si miramos hacia atrás en el tiempo podemos comprobar que es cierto. Muchas familias de la nobleza comenzarían de la misma manera, con las mismas miras, con las mismas malas artes hasta hacerse con un blasón, un escudo y una historia sobredimensionada.
El dinero propició en este país el famoso pelotazo urbanístico. En el escenario de la novela aparece ese alcalde, del cualquier lugar, que se dedicó a la política para enriquecerse, que perdió en algún oscuro momento de su vida la dignidad y con el que se unen Jorge y Simón para crear empresa. Recalificaciones, apropiaciones, paraísos fiscales, empresas subsidiarias de otras empresas. Un imperio basado en la especulación.

 “En suspenso viví en un estado de continua excitación, consciente de que en un plato de la balanza me esperaba la bancarrota, pero en el otro la posibilidad de convertirme en un personaje principal dentro del escenario que elegí para mi vida: el país del dinero”

Jorge reflexiona sobre ese poder al que solemos identificar con la política. Él va un poco más allá y lo denomina como la potestad de hacer lo que a uno le venga en gana, la satisfacción de comprobar cómo el deseo se convierte en realidad sin hacer ningún esfuerzo. No deja de ser una ironía, desde el punto de vista de los ricos, asegurar que a los pobres les queda la dignidad. A lo que Jorge responde que es mentira que la dignidad sólo es patrimonio de los viejos. Sobre ellos, sobre los viejos, he encontrado una de las mejores y más duras reflexiones de la novela. El hecho de que cada vez que se muere una persona mayor desaparece un enorme patrimonio: millones de recuerdos, nombres de parientes, la constancia de dramas horrendos, el motivo de risas y rencores, los humores de las casas, los restos físicos de las personas que las habitaron, en definitiva, la desaparición de su paso por la tierra. Cierto pero triste.

Así, nos vamos adentrando en la novela para saber sobre el carácter de Sharon, sobre el estado de la conciencia de Jorge, del descalabro de los negocios y el desmoronamiento físico y mental de Simón. Un retrato de esta sociedad de los últimos años dedicada única y exclusivamente al enriquecimiento privado pasando por encima de lo público y humano. Una historia a la que, desgraciadamente, estamos muy acostumbrados en mi tierra, en la que el pelotazo ha sido la clave para el mantenimiento de la mentira y del estatus político y social.


Una novela muy buena que me ha tenido enganchada durante unos cuantos días. Me alegro de haber descubierto un autor al que no conocía. Una novela merecedora del V Premio Logroño de Novela.


domingo, 10 de agosto de 2014

GEOGRAFIAS APÓCRIFAS - José Luis Gärtner




Geografías apócrifas ha sido lo primero que he leído de José Luis Gärtner. Añado que me ha gustado mucho. Es una de las mejores novelas cortas que he leído en estos últimos meses.

Geografías apócrifas es la historia contada por Atanasio Ropero, un náufrago interior que habita en las tramoyas de un gran centro comercial, mientras pretende escribir su gran obra literaria. Esto es lo que dice la contraportada del libro.

Atanasio Ropero vive en un cubículo, lo que el viene a llamar un armario, en las tripas del centro comercial Doha, donde se dedica a subsistir pasando cada día, a determinadas horas, la máquina pulidora del suelo. Entre todo ese tiempo su pretensión de escribir una novela se va quedando en eso, en pura pretensión, en análisis existenciales que nunca se ven reflejados en letras. En el tiempo que ni pasa la pulidora, ni observa el papel en blanco, bebe absenta en el bar de Adalberto.
Atanasio Ropero quien, en algunas ocasiones, cada vez menos cuando nos vamos acercando al final de la novela,  discute y dialoga con su otro yo, nos deja entrever que una vez fue una persona normal, un hombre casado con una tal Patricia, que tuvo otra vida. Tuvo un pasado y ahora no tiene ni siquiera futuro. Simplemente se deja llevar. No lucha contra nada ni contra nadie. Solo reflexiona sobre la vida y el comportamiento humano.
Es un hombre que no cree en nada, excepto en todo lo absurdo, lo visible y lo invisible. Cree en Bartleby. Es la alegoría perfecta de una intención: la de escribir sin llegar a hacerlo.
Cree en la inmediatez del deseo y en la absenta. Y cree en la inmediata victoria de los derrotados.
Es una novela sobre la nada y el absurdo de nuestra existencia. Una metáfora de la vida. El centro comercial como el santa sanctórum de esta civilización que estamos construyendo, cuyo nombre – Doha – ya nos lleva a uno de los símbolos de la riqueza de este siglo. Doha, capital de Catar.
Según sus propias palabras “La estupidez ha tomado posesión de la humanidad. No es nada nuevo; desde siempre hemos sido gobernados por la estulticia”
Vive y trabaja en el templo de la gilipollez.

Es una novela corta pero extensa, con la densidad de la buena escritura en la que nada sobra y nada falta. Una reflexión sobre la vida, una descripción del estado de imbecilidad en la que vivimos más a menudo de lo necesario.


Geografías apócrifas- Talentura Libros

martes, 5 de agosto de 2014

ESTÁS - Proesías de Mariano Zurdo














Si alguna vez llegara a ser musa de alguien, me gustaría que me dedicaran proesías como las que Mariano Zurdo dedicó a la suya, en este libro titulado "Estás" 
Él, que es poco presuntuoso, esgrime que lo que ha escrito está a medio camino entre la poesía y la prosa porque jamás ha abandonado este último género.
Las proesías fueron escritas, en primera instancia, en su propio blog “Blog de literatura zurda” y corresponden a una determinada época de su vida.
Una vez decidido a trasladarlas al papel, el libro se ha llamado “Estás”
La poesía sirve para comunicar los sentimientos, para no olvidarlos, para recuperarlos y percibirlos de nuevo, para recrearse en las imágenes que los suscitaron, para encontrar una mirada diferente entre las cosas cotidianas. Y esta proesías son todo eso y más porque están dedicadas a una persona en concreto.

Hay añoranza: “Nunca estuve dentro de ti pero siempre tengo dificultades para salir”

Sueños: “Sueño que se resbala por nuestra piel el agua de la ducha mezclada con lágrimas. Al rato sueño que cae el agua de la ducha mezclada con nuestro sudor. Me despierto, me ducho y sólo pienso en tu piel”

Devoción: “Alguien te esculpió siguiendo hábilmente las vetas de la roca, las rayas de tu mano. Yo amaso la arcilla de tu piel, no para crearte, ni siquiera para modelarte, sino simplemente para sentirte”

Amor: “Y tú estas en cada gota, en cada rayo, en cada hoja, en cada copo, en cada gota, en cada rayo, en cada hoja, en cada copo, en cada…”

Y después de leer estos pequeños fragmentos de las proesías de Mariano Zurdo, ¿hay alguien que se atreva a decir que esto no es poesía?


Se puede adquirir aquí




lunes, 4 de agosto de 2014

LA DICTADURA DEL AMOR - Ernesto Ortega














La dictadura del amor es el primer libro de relatos escrito por Ernesto Ortega. El tema fundamental  y único es el amor, o el desamor que vendría a ser lo mismo.
Veintitrés relatos que nos cuentan las relaciones de pareja y despareja vistos desde distintos puntos de vista, tanto el del hombre como el de la mujer. El amor, como  dictadura, que marca y gobierna muchos de nuestros actos.
Relatos en los que encontramos todas las fases que atravesamos cuando nos enamoramos o nos desenamoramos.  Cuando el tiempo nos ha pasado por encima como una apisonadora y convertimos los recuerdos en un crucigrama. O en aquellos momentos que el amor es como un congelador. O en otros en los que las fotos o los discos de 33 revoluciones nos recuerdan sentimientos desaparecidos. Otros en los que se percatas de que el aburrimiento ha desbancado al amor y la rutina te empuja a buscarte un amante, aunque sea ficticio. Nostalgias, añoranzas de la persona con la que hemos compartido días o años. La lucha por recuperar el amor que se te escapa de las manos. O el que no sabes cómo apresar.
Veintitrés relatos que abarcan las distintas edades de la vida y que podríamos resumir, como dice Ernesto Ortega, en que nadie se desenamora del todo.
En general, el libro es muy recomendable. Una lástima que relatos como los que contiene este libro pasen inadvertidos en ese mundo editorial donde sólo las novedades parecen tener lugar para la lectura.
Entre los veintitrés, hay  magníficos relatos, muy bien escritos, en los que podemos vernos reflejados, imaginativos y potentes, entre los me gustaría destacar Peces, Residuos, El amor que nos sobra, Un fantasma en el jardín y el último de ellos Patio de luces. Exterior. Noche

Ernesto Ortega, además, destaca también en la escritura de microrrelatos de gran calidad que nunca nos dejan indiferentes.

Vale la pena que se acerquen a él.


La dictadura del amor - Amazon

sábado, 2 de agosto de 2014

NO NOS DEJAN SER NIÑOS - Pere Cervantes















Acabo de terminar No nos dejan ser niños, escrita por Pere Cervantes.
Me la he leído en dos sentadas. Eso es buena señal para una novela policiaca o para cualquier otra. Aunque no lo aconsejo nunca en un libro de relatos. Son lecturas completamente distintas.

Esta novela en particular se me ha quedado pegada a las manos.
En ella se conjugan varios elementos que la hacen muy interesante. Por un lado, el hecho de que sea una mujer policía la protagonista principal: María Médem, una joven que acaba de reintegrarse a su puesto en la comisaría después de haber sido madre.
Por otro lado, que compartamos su vida diaria, que seamos partícipes de los malabarismos a los que se tiene que enfrentar cualquier mujer que desea compaginar su vida privada con la laboral. Es decir, la absurda situación de eso que llaman conciliación familiar. Una falacia, vamos.
La trama de la novela transcurre en Menorca, idílica isla hasta que aparecen un par de sexagenarias muertas, estranguladas, más o menos con los mismos parámetros: un fuerte olor a colutorio, un estrangulamiento ficticio y la música de la canción No nos dejan ser niños de Raphael, lo que mueve las alertas de la policía.
María, en ese momento, trabaja en la oficina de denuncias, alejada de lo que había sido su trabajo anterior, hasta que llegan los investigadores de Madrid, los de la Judicial, al mando de Roberto Rial, acompañado por Álvaro, investigador de la Brigada de Investigación Tecnológica.
Los tres se encargarán de la investigación de los asesinatos producidos y los que se van a seguir produciendo.
Otro de los personajes centrales es la suegra de María. Una persona manipuladora, borde, rencorosa que pretende hacer imposible la vida de María al instalarse en su casa.
Según los datos que se nos van desvelando, sabemos que es una mujer, una psicópata, la autora de los asesinatos. Página tras página, las relaciones de María con su suegra son estremecedoras, duras, cáusticas. Amparo tiene todas las características que se le achacan a la asesina y esto es lo que podemos llegar a pensar en algún momento. Aunque es demasiado obvio. Pero Pere Cervantes va jugando con esa obviedad para obligarnos a leer. Sólo un pequeño detalle, casi sin importancia, te hace pensar que puede ser otra persona la que comete los asesinatos. Un detalle que se te llega a olvidar si no estás atento a la lectura.
Ya no son solo los hombres los protagonistas de las novelas policíacas. En estos tiempos las mujeres han ido tomando importancia tanto en el lado, digamos legal, como en el contrario aunque, como comenta el autor, sólo un 10% de los psicópatas son mujeres. Este tipo de mujer es fría y calculadora. El modo de matar tiende al envenenamiento o estrangulamiento.
Lógicamente la novela está muy bien ambientada y documentada. La mente de un psicópata y sus razones para hacer lo que hace expuesta en la voz de ella misma y en las explicaciones del “profiler” la persona experta en perfiles criminales.
Las relaciones de María con su suegra nos muestran la cara que no solemos observar en los policías. En No nos dejan ser niños, Pere Cervantes hace hincapié en ello. A pesar del uniforme, son personas de carne y hueso que, en muchas ocasiones, deben contemplar su trabajo con una gran distancia para no verse afectados por él.

El perfil de los personajes está bien trabado. Por un lado, María, en el que convergen todas las posibles situaciones que se plantean en una mujer que acaba de ser madre, que tiene un trabajo estresante, una suegra manipuladora y debe, además, desenvolverse en una investigación junto al que fue su amante, lo que supone vivir al borde de la sensatez.
La suegra, toda una suegra, con un perfil odioso.
El investigador, Roberto Rial, el policía atractivo, duro, para el que todo en la vida es blanco o negro, sin términos medios, que vive por  y para su trabajo.

Y la asesina, a la cual habrán de descubrir.

En definitiva, una buena lectura para olvidarte de que te has de levantar de la silla. Una novela de las que cierras con buen sabor de boca.

Pere Cervantes Diagnosticado por quien bien le conoce como un tipo nostálgico, tozudo por vocación y soñador, lleva casi veinticinco años pateando las calles de este país con una placa en el bolsillo, una pistola en la cintura y una mirada en modo grabación que le sirve, de primera mano, para crear sus novelas. Es lo que se conoce en el argot policial como un miembro de “la pringue”.



miércoles, 16 de julio de 2014

EL CHICO DE LA CHAQUETA ROJA - Alena Collar




El chico de la chaqueta roja, de Alena Collar, es una buena novela, de esas que casi no se escriben.
Y ahora les cuento por qué.
No es una novela al uso. Es un juego, un juego de espejos en el que el lector es cómplice del escritor que, a su vez, es cómplice de su propia vida.
Es una historia que contiene varias historias. La del escritor en sí mismo, como persona. La del escritor como personaje de su escritura y la de los recuerdos que cautivan.
Es un juego metaliterario del lector con el escritor, o cómo conducir al lector hasta donde ni siquiera el mismo escritor sabe cómo llegar.
Alena Collar incita al lector a través de este juego de espejos a seguir adelante, a descubrir los misterios que encierra la historia.
Una de las cosas que más me han gustado de esta novela son los personajes: sencillos, entrañables. O los recuerdos que el escritor necesita recuperar, convertidos en tiburones y metáforas, que se le habían perdido. Por esa razón se encierra en un pueblo con el afán de que su memoria le vuelva a hablar y le cuente. Su memoria, su olfato o su vista.
De lo mejor que se puede encontrar son las metáforas de Alena. El lenguaje poético, sin resultar cursi jamás, sin recurrir a lo trillado, a los lugares comunes de los que nos dicen a los que escribimos que hay que huir. A ella no le hace falta que se lo recomienden.
En la novela se intuye una crítica hacia la pasividad en la escritura de los relatos, hacia esos novelones del mil páginas en las que lo único que sucede es una retahíla de palabras sin fondo alguno. A través de su conocimiento de los escritores y poetas de todas las épocas, Alena Collar, a través de su protagonista, va hilvanando patadas en la espinilla a todo lo que se mueve. Genio y figura. A mí me han divertido mucho, la verdad.
De paso, mientras Carlos escribe, Alena Collar nos va mostrando cómo se realiza el proceso de escritura de una novela. Cómo escribimos mentalmente las situaciones que vamos viviendo y que trasladamos, sin darnos cuenta, a la historia que fluye dentro de nuestra cabeza.
¿Alguna pega o todo es perfecto? Ninguna novela lo es, faltaría más. En algunos momentos, siempre desde mi punto de vista, la falta de acotación en el diálogo para diferenciarlo del pensamiento de Carlos, el escritor protagonista. Pero tampoco es malo, no crean.
Otro punto destacable es el oficio de Alena Collar. Se nota, se lee y te sorprende.
El chico de la chaqueta roja es una novela que necesita tranquilidad para su lectura. Dejarse llevar hasta convertirse en el mismo escritor.
Como dice la contraportada del libro, El chico de la chaqueta roja es la metáfora de lo que ocultamos.

domingo, 6 de abril de 2014

GLÓBULOS VERSOS - Raúl Ariza














He estado pensando, bastante, si escribir estos comentarios sobre este libro - Glóbulos Versos de Raúl Ariza - o no hacerlo, teniendo en cuenta que el prólogo escrito por Antón Castro ya lo dice todo sobre el libro y sobre Raúl.
Como no trato de hacer ninguna reseña, como no soy crítica literaria, como no soy más que una lectora que lee lo que le gusta, los libros que le transmiten sensaciones, que le hacen vibrar, reír, cabrear o llorar, me he decidido a poner por escrito lo que Glóbulos Versos me ha parecido. 

Creo, después de haberlo leído con tranquilidad - si puedo considerar tranquilidad no haberlo podido soltar de las manos-, que este tercer libro de lo que parece ser una trilogía es el mejor, el más logrado, en el que Raúl Ariza ha demostrado que es un maestro de las distancias cortas, de las acciones contenidas en unos párrafos y manifestadas en pocos más. En el que yo más he encontrado sus obsesiones y su universo personal.

Relato y poema o poema y relato, porque en algunos casos no sé qué es lo que más me ha gustado, se complementan a la perfección.
A Raúl le hacen falta pocas líneas para ponernos un tema sobre la mesa, para contarnos una historia porque eso es lo que él hace: contar. Mostrarnos con toda la crudeza o ternura los sentimientos y actos humanos de la gente que tenemos a nuestro alrededor, con un gran manejo del lenguaje, de las metáforas, con la palabra justa - unas veces pura poesía - pero siempre con la distancia exacta. Distancia más que suficiente para que nos deje asombrados.

Basta un solo relato, el primero, "La inspiración" para darnos cuenta de que lo que vamos a seguir leyendo es magnífico. 

Lo único que me queda por añadir es que lo lean y lo disfruten.

Me queda otra cosa. El libro, como es habitual en la editorial, está cuidado y bien construido, diseñado por Marisa Belmonte. 
Y la portada, original, llamativa y hermosa de la mente y mano de Elena Titos.

GLÓBULOS VERSOS. En este enlace encontrarán toda la información relativa al libro.

Y aquí TALENTURA LIBROS el enlace a la editorial.




domingo, 2 de febrero de 2014

VERDE COMO EL HIELO - Pedro Sánchez Negreira





VERDE COMO EL HIELO, el primer libro publicado de Pedro Sánchez Negreira, es una colección de microrrelatos que inaugura una colección - Lenguas de Ornitorrinco - de la editorial Zaera Silvar. 
Hace tiempo que descubrí el blog de Pedro, donde recomiendo que se detengan un ratito, y me aficioné a leer sus escritos. Ahora, parte de lo que ya había leído ha sido, afortunadamente, trasvasado al papel. Trasvase más que merecido.

El libro contiene además unas magníficas ilustraciones de Dictinio de Castillo-Elejabytia que retratan el contenido de muchos de los relatos de Pedro.

No es nada fácil escribir microrrelatos, nada. Sin embargo, leyendo los de Pedro te llevas a engaño. Hace que todo parezca normal, su prosa fluye, su vocabulario es extenso, cuidado, sin estridencias. Limpio. Te hace disfrutar.
Son relatos que hablan de usted y de mí, de lo que nos sucede, de lo que ocurre a continuación de algo que no hemos pensado, de la vida en general. Y son escritos y tratados con armonía, con sutileza, como ya he dicho, lo que te lleva a recomenzar la lectura de algunos de ellos, porque hay mucho más contenido en esas pocas palabras de lo que, a simple vista, pueda parecer. 
Pedro, en Verde como el hielo, retrata todos los temas, con cariño, con ironía, con humor fino, con retranca gallega o uruguaya, vaya usted a saber. Te hace pensar, sonreír, enfadarte, incluso llorar. Juega con las palabras, con los conceptos para imaginar y hacernos imaginar, una historia.

LLANTO

Sentada en la mecedora a los pies de la cuna y oculta en la oscuridad taciturna de la habitación, ella se consume en un balanceo vesánico acunando en sus brazo el vacío. En sus anhelos, el niño aún llora.

(DES)ALIENTO

Ocho meses, tres días y catorce horas han pasado desde que te marchaste sin explicarme por qué y yo aún no he podido deshacerme de tu cepillo de dientes.

Por todo ello, porque escribir microrrelatos requiere de una concentración mental y verbal especial, porque escribir microrrelatos no es juntar palabras para llenar de inutilidades las páginas para lograr un libro voluminoso, este libro merece ser tenido en cuenta. Merece ser leído y disfrutado. 
Palabra de novelista.


VERDE COMO EL HIELO- ZAERA SILVAR
Pedro Sánchez Negreira- 







jueves, 2 de enero de 2014

HISTORIAS DEL METRO - José Luis Sandin




HISTORIAS DEL METRO contiene diez relatos. Como su nombre indica, todos ellos tienen lugar en el metro, el de la ciudad de México.

Diez historias que suceden con el vaivén de los convoyes, el traqueteo entre las vías y las estaciones. Historias de gente que sube y que baja, de personas que se encuentran, que venden cosas de lo más variado que se pueda uno imaginar. 

Como dice José Luis en el relato La pareja: "sin duda el metro es lugar donde la coincidencia se pasea con sus vaivenes" donde dos desconocidos juegan a la seducción. Aunque después nos sorprenda con el final de la historia.

Me ha encantado el relato Bajar de peso. Uno, al leer el título se imagina al personaje gordo, obeso, sudoroso. Hasta que descubres de qué va el relato. El peso se refiere a la moneda mexicana. Un relato divertido y ágil.  

Dejo aquí un ejemplo.


El faquir

La niña vestida de fiesta pelea con la abuela el asiento junto al abuelo, y gana. Ya sentados, se levanta como impulsada por un resorte y exige el asiento solitario de la abue, al otro lado del pasillo. Nuevamente se lleva el triunfo.
Un tipo apestoso a sudor de parque entra justo cuando la niña se sienta en su nuevo lugar y suena la chicharra que anuncia el cerrar de las puertas de los vagones, y su voz masculina emerge potente para pedir algunas monedas honestas que le ayudarán a subsistir sin valerse del hurto, al tiempo que extiende sobre el suelo una tela gruesa con fragmentos de vidrios, con gran pompa y, sin dejar de mirar a un punto que sólo existe en el infinito de su imaginación, se saca la camiseta, se recuesta en los vidrios, hablando sin cesar gira, se da volteretas sobre los picos lacerantes, no demuestra dolor, sólo la mirada perdida, mientras la niña viaja con la boca abierta, los ojos sin apartarlos del señor; algunos pasajeros procuran no mirar el acto, o con los párpados cerrados escuchan indiferentes: uno, dos tres, sigue la cuenta, la niña es una mueca de incredulidad y su mano se afianza del tubo al lado, busca las caras de los abuelos: no están, van ausentes frente al suceso, quisiera al abuelo a su lado, mala decisión; la voz taladra sus oídos, no entiende bien que un loco grite incoherencias, pida monedas, se revuelque en vidrios, e imagina los pinchazos en la piel ajena, se le endurecen los músculos de la cara, y oprime el tubo con una fuerza que desconocía hasta este momento, instante en que la mirada se le pierde en un punto que sólo existe en el infinito de su imaginación.


No voy a extenderme en explicar cada relato porque vale la pena que cada uno los lea y los disfrute. 

Me ha encantado leer el rico español de José Luis, con los giros propios de su país, las expresiones y descripciones de dentro y fuera del metro. Cuento, además, con la ventaja de conocer a José Luis en persona, de conocer también su tono de voz. De esa manera, los he leído como si lo escuchar a él leérmelos. 

Diez relatos que se leen casi de un tirón. Muy bien escritos y que merece que sean leídos.



HISTORIAS DEL METRO - José Luis Sandin. 
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