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domingo, 9 de septiembre de 2012

LA SUAVE PIEL DE LA ANACONDA - Raúl Ariza







Hacer una reseña al uso de LA SUAVE PIEL DE LA ANACONDA de Raúl Ariza es, para mí, imposible.
Una porque no sé y otra porque un libro visceral debería ser comentado de igual manera.
Los relatos de Raúl nunca, insisto, nunca te pueden dejar indiferente porque todos y cada uno de ellos contiene una inquietud distinta, aunque el tema sea el mismo: las relaciones humanas, las de pareja, la convivencia o la soledad.
Raúl tiene su propio estilo, como bien ha demostrado con este libro y Elefantiasis. Un estilo directo, sin florituras, exentos de adjetivos innecesarios, ni prolegómenos que no nos llevan a nada.
La anaconda es ese animal que se arrastra, que no tiene prisa, que te observa y cuando te has descuidado, te ahoga. Como los relatos.
El libro contiene cincuenta relatos que son cincuenta puntos de vista de la vida. Relatos trágicos, crudos, explícitos, reales. Otros, más suaves, en apariencia, pero con ese toque personal de la escritura de Raúl Ariza.
El prólogo del libro está escrito por Ángel Olgoso, uno de los grandes relatistas de nuestro tiempo. Dice: La suave piel de la anaconda es una llamada a la naturaleza animal de la condición humana … un devastador escrutinio de pasiones,  un retratodel hombre como bestia hermosa, bella y destructora.

Con estas palabras de Ángel Olgoso no haría falta añadir nada más, excepto que el libro es magnífico y Raúl un gran escritor de relatos.

Las ilustraciones del interior y la portada son de Carmen Puchol