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domingo, 9 de diciembre de 2012

LA HISTORIA DE LOS MIL NOMBRES -Isabel Martínez Barquero




La historia de los mil nombres es una novela curiosa. Digo curiosa porque es un enredo amoroso, o no, todo depende de cómo se enfoque el asunto.

Es la historia de Víctor y Teresa, compañeros de trabajo, en una oficina donde comparten mundo con más gente, y donde Isabel Martínez Barquero nos va confeccionando un mundo interesante de relaciones que van y vienen, de comentarios, de tensiones amorosas.

Víctor y Teresa se atraen, de eso no hay duda pero no parece que lleguen a encontrarse nunca a medio camino. De su mente salen una serie de reflexiones y pensamientos que nos muestra la vida tal como es, con sus indecisiones, sus miedos, el amor. Sobre todo con las indecisiones, muy bien reflejadas por Isabel.

Mientras permanecía solo, Víctor se preguntaba por enésima vez si se sentía atraído por su Teresa.

Pensamientos que se van enredando unos con otros para llevarnos por un mundo que parece paralelo entre ambos protagonistas.

Su Teresa o la ambición de lo absoluto. Su Teresa o el anhelo de una diosa bellísima y eficiente, estrella única y constante en un universo de tinieblas, ariete invencible de modernidad, vestal sagrada de pasiones sin cauces de rutina. Su Teresa o la carrera incansable hacia  una meta inamovible: última instancia sin espirales ni círculos, sin regresos ni bifurcaciones, sin estancias superiores ni nuevos esfuerzos para el gozo; paraíso latente prometido y sólo a ella reservado.

La historia de los mil nombres es una novela reflexiva, muy bien escrita que nos conduce por el territorio de la amistad y del amor.

Una novela que, tal como explica Isabel, fue escrita hace unos cuantos años pero que permanece tan fresca como el primer día.

La novela está en Amazon,  en formato e-book, fácilmente descargable, que se lee con mucho gusto.

 Este es el blog de Isabel

1 comentario:

  1. Elena, muchas gracias por esta reseña tan generosa.
    Me resulta muy curioso observar lo que esta novela genera en quienes la lee, pues hace ya tanto que la acabé que dudaba mucho sobre si sacarla o no. Al final, me decidí, pues si me doy rienda suelta siempre acabo por condenarme a mí misma.
    Un abrazo.

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