jueves, 8 de enero de 2026

El único animal - Chelo Sierra

 




Tras finalizar la lectura de El único animal, una se queda con las ganas de añadir algún calificativo, poco compasivo pero real, con nuestra especie humana.

Los trece relatos, más el regalo de autora, de Chelo Sierra sirven para interpelarnos, incomodarnos u obligarnos a abrir los ojos ante nuestro comportamiento como seres humanos con los animales.

Chelo Sierra a través de la relación de ambas especies (la racional y la animal o viceversa) ha escrito unas historias que pueden llegar a ser molestas por el retrato de hace de nuestra conducta, por la estupidez y el egoísmo de los protagonistas en los que podemos encontrar conductas éticas conocidas, hipocresías de esta sociedad nuestra que la autora retrata con profundidad psicológica en todos ellas.

Hay un muestrario muy interesante de nuestra especie: la caricatura de esos urbanitas que pretenden que la naturaleza se adapte a sus exigencias; las prioridades actuales, del mundo en general ante la utilización de las cobayas en la industria cosmética; el poder del dinero en el negocio de los caballos; el maltrato que infligimos a la naturaleza: los pesticidas, la contaminación o la destrucción de los hábitats; o los inconvenientes de convivir y viajar con los animales en nuestra sociedad. Y unas cuantas cosas más que se van descubriendo con la lectura pausada de todo el libro.

Hay detrás de todos estos relatos un trabajo profundo en los que Chelo Sierra demuestra una vez más que es una escritora concienzuda, sólida, irónica, (me encanta su sentido del humor), es delicada en la narración a la vez que firme en lo que nos plantea.

En definitiva, léanlo para descubrir que estamos ante una escritora magnífica.

Y antes de abrirlo, deléitense con la genial portada de Francisco Poyatos porque es un adelanto de lo que van a encontrar en el interior.

 El único animal - Talentura editorial


miércoles, 3 de diciembre de 2025

EL COMUNICADOR - Miguel Sanfeliu

 

Miguel Sanfeliu es un escritor de gran calidad, no siempre debidamente reconocida. Quizás porque no hace ruido como tantos otros. Acaba de publicar y presentar "El comunicador", su séptimo libro, si no me he descontado.

                El comunicador es una ácida novela corta que narra veinticuatro horas de la vida de un presentador de televisión.

                Se puede llevar una buena vida, aunque es preciso estar dispuesto a pisar el fango, a escupirle al de al lado, a llorar o a reír según lo requiera la situación.

                La novela es un monólogo dirigido a nosotros, los lectores y televidentes. A través de ese discurso nos cuenta su trabajo, la de un profesional que se dedica al espectáculo por antonomasia para entretenimiento de las masas.

                La masa embrutecida, la masa vacía que no o piensa, que se deja arrastrar, los que se entretienen con la zafiedad, los que banalizan la tragedia. Los conozco bien. Sé o que hay que darles para que se rían como imbéciles o para alimentar el morbo innato de su naturaleza.     

                Este personaje que, como iremos viendo carece de escrúpulos, nos va mostrando cómo se hace un programa de televisión, la planificación, la selección de las personas que van a intervenir según el tema elegido, ya sea asuntos de corazón, como violencia, sexo o famoseo. En ese programa, sin escrúpulo alguno, no le importa destruir o vilipendiar a los protagonistas con tal de que la audiencia se dispare.  No le importa si las noticias son verdaderas o bulos.

                Por eso es tan buena idea que la gente puede llamara al programa y que se publique cualquier burrada que digan, porque eso a la gente le gusta, le hace sentir importante: no salgo en la tele pero sí sale lo que pienso, aunque se trate de un pensamiento de mierda.

Miguel Sanfeliu retrata la sociedad, analiza hasta el más mínimo detalle los comportamientos de la gente que consume esos programas que solo aportan basura. En esta novela que nos pone ante nuestras propias contradicciones, podemos sentir estupor ante los planteamientos de este comunicador, o rabia o comprobar hacia dónde nos encaminamos.

Si desafías al poder pondrás en peligro tu carrera. No te contratarán más para trabajar en televisión, y no será porque te han censurado, sino porque hay otros profesionales más capacitados. Tú has quedado obsoleto, así de simple, y de falso.

Ya no se hace televisón para toda la familia porque la familia ya no ve la televisión junta.... no comentan. Los comentarios suceden en las redes, de modo subterráneo, o en los lugares de trabajo, mientras consumen algunas de las cosas que les hemos sugerido sin ser conscientes de ello.

Con “El comunicador” Miguel Sanfeliu vuelve a la novela después de dos magníficos libros sobre su pasión por la lectura: Cierta distancia y Viajero de salón y demuestra que es, además, un gran narrador.

 

EL COMUNICADOR. Miguel Sanfeliu

jueves, 13 de noviembre de 2025

FRANCES FARMER NO MURIÓ EN SEATTLE - Ovidio Parades



 

Uno de los muchos consejos que solía decir mi madre, uno que intento no olvidar era: «ponte en el lugar ajeno».

Este consejo, creo que necesario cuando te dedicas a la escritura, me vino a la memoria al leer los relatos de “Frances Farmer no murió en Seattle”, cuarto libro de Ovidio Parades, por la empatía y delicadeza con que narra la condición femenina, la homosexualidad o la vida en general.

Los veinticuatro relatos de este libro, protagonizados por mujeres distintas, de diferente condición y existencia son el reflejo de lo antedicho. Cada relato lleva un nombre de mujer y aunque son independientes entre ellos, estas mujeres están conectadas entre sí a través de profundos lazos de amistad, afecto o familiaridad. Un hermoso homenaje a las mujeres desde el laberinto que supone la vida cotidiana. Y desde este punto de partida, Ovidio escribe unos relatos llenos de contrastes en los cuales descubrimos el amor, la inquietud, la soledad, la desdicha, el miedo, la vida o la muerte. Y en todos ellos cuando se acaba de leer se vislumbra la esperanza.

Las referencias a la literatura, al cine, en concreto a las grandes actrices a quienes tanto admira, y a la música aparecen en muchos de los relatos. El último dedicado a Frances Farmer, como ejemplo de libertad, la condena de vivir en un tiempo equivocado.

Como los libros anteriores, Ovidio Paredes demuestra que es un escritor sutil para adentrarse en las complejas emociones y las contradicciones  del ser humano.

Una delicia de lectura. 


FRANCES FARMER NO MURIÓ EN SEATTLE - OVIDIO PARADES


miércoles, 22 de octubre de 2025

MAMÍFEROS - Virtudes Olvera

 




En este mundo donde se publican cientos de libros a diario, es normal que alguno de los muchos que valen la pena se te escapen de la lectura. Lo digo porque yo no conocía a Virtudes Olvera hasta hace unos días.

Acabo de terminar su segundo libro, el magnífico volumen de cuentos titulado Mamíferos y me alegro de haber descubierto a una narradora impresionante. He leído los cuentos con tranquilidad, como suelo hacer siempre y creo que no ha habido ninguno de ellos que me haya dejado indiferente.

Virtudes tiene la habilidad de crear unos ambientes especiales en los que destaca su manera especial de mirar, estudiar el comportamiento humano, de esos  mamíferos que somos aunque algunos se comporten como el animal de la portada del libro. La recreación que hace de la vida de los pueblos, de los barrios desfavorecidos, de la infancia y sus traumas.  De la vida cotidiana en el interior de una casa, de una pareja o de los sentimientos primarios del ser humano. De la vejez, la soledad, el transcurso de la vida de las mujeres, de algunas madres.

Me ha encantado su manera de escribir, la frescura, la utilización de un vocabulario rico, a veces lírico, lleno de palabras coloquiales o con unos adjetivos que sorprenden por su precisión y verbos llenos de fuerza y tan visuales que te hacen imaginar la escena.

                Si siempre admiramos a narradoras con voz propia, sin ninguna duda, Virtudes la tiene. Una autora a la que seguir la pista.



MAMÍFEROS- Virtudes Olvera


domingo, 12 de octubre de 2025

EL SECRETO CIFRADO - Emi Zanón

 



El secreto cifrado de Emi Zanón es, según revela su autora, la tercera de un trilogía que ella denomina «barroca» ya que todas las historias están centradas entre los siglo XVII hasta mediados del XVIII.

Basada en hechos reales, en el estudio de una casi desconocida mujer — Emilie du Châtelet — y un recorrido exhaustivo y perfectamente documentado sobre la vida de Isaac Newton, su infancia, su juventud, su soledad, su pasión por la ciencia o sus estudios sobre la gravitación, iremos recorriendo desde el siglo XVII hasta el XXI fragmentos históricos que han definido estos siglos.

Emilie du Châtelet nació en 1706 y, a pesar de pertenecer a la nobleza, fue educada exactamente igual que sus hermanos, hecho que contribuyó a desarrollar su formación, especialmente en matemáticas y ciencias. Tradujo importantes obras científicas. Fue amante de Voltaire y junto a él trabajaron en la física newtoniana y ella fue un importante apoyo en la publicación de Les Élements de la Philosophie de Newton.

Los protagonistas de esta ficción histórica — Barbara Roos y Bradley Taylor — contratados por el V barón Towsend tratarán de resolver el enigma, el secreto cifrado que se oculta en la obra de Isaac Newton y que los lectores, como yo, ansiosos por descubrirlo también acompañaremos a ambos personajes en su búsqueda incansable, en la traducción de sus palabras y sus mensajes secretos.

En las páginas de esta novela se conjuga la filosofía, la historia, el amor, el feminismo, el desamor o los conflictos bélicos que asolaron el mundo todo ello narrado con la maestría que ya caracteriza a Emi Zanón para que nunca decaiga ni la intriga ni el deseo de conocimiento ni la búsqueda de la verdad.

Para los amantes de la novela de ficción histórica, El secreto cifrado se convierte una lectura apasionante, humana, magníficamente documentada y escrita que no les va a defraudar en ningún momento.


EL SECRETO CIFRADO- Editorial Sargantana

DESPEDIDA Y CIERRE

  Es año de cerrar unas puertas y abrir otras. Fue un placer. Seguiremos disfrutando de la lectura en silencio.