Páginas

miércoles, 11 de marzo de 2015

SOLO CON HIELO - Silvia Fernández Díaz









Nada más empezar a leer Solo con hielo el libro de Silvia Fernández Díaz, publicado por Talentura Libros, ya comenté que los relatos me estaban gustando muchísimo.
Una vez terminado el libro, me reafirmo en mi primera impresión. Los relatos, todos, sin excepción me han parecido magníficos. Silvia es una escritora concienzuda que se deja la piel, creo yo, en lo que escribe.

Desde el principio de cada uno de los relatos, Silvia nos plantea una situación que, generalmente, no tiene nada que ver con la que finalmente se desarrolla. Nos acerca a ella, nos la sugiere, nos habla de otra cosa, de los personajes quienes, por otro lado, parecen tan ajenos a esa situación como el mismo lector.

La mentira y los engaños y la crueldad que ambas cosas conllevan son la base de las narraciones. Un retrato de la condición humana. Yo tolero tus mentiras, para que tú toleres las mías.

Muchos de ellos comienzan a mitad de la historia, sin antecedentes, sin ningún punto de referencia al que nos podamos acoger. Precisamente por eso, y por el oficio de narradora de Silvia no podemos alejarnos de lo que nos está contando. Vamos descubriendo sin pausa, con frases acertadas, cortas la verdadera situación del personaje del relato.

Este relato: Sueños en Colwood me parece de los mejores del libro.
“Procurábamos que Marlene no lo viera. Alguien se encargó de entretenerla en la puerta del cine mientras Stanford se revolvía en el polvo”

No hay artificios, ni trampas, hay preguntas sin respuesta, finales que quedan abiertos mientras desde ese inicio va manteniendo con firmeza la tensión narrativa, como se demuestra en el relato “El orden perfecto”

Lo que no se dice, se adivina, se presiente en “La habitación número doce”

Veinte relatos con el reposo de la buena escritura. Personajes variados a lo largo de todos ellos, seres complejos que nos van desvelando su naturaleza sin necesidad de muchas palabras, ni de muchos gestos. A veces, tan solo de pinceladas.

En definitiva, un magnífico libro de relatos. Una apuesta de Talentura que hay que agradecer.
Y si este es el primer de libro de Silvia Fernández Díaz habrá que esperar a los siguientes porque, seguro, que serán buenísimos. Todo un descubrimiento.



No hay comentarios:

Publicar un comentario