sábado, 13 de abril de 2013

COMO ÁNGELES EN UN BURDEL - María García-Lliberós





















En esta novela, María García-Lliberós narra en primera persona la historia de Angélica a través de la escritura de un diario, una tarea encomendada por su psicoanalista.
Con esta premisa ya podemos imaginar que la novela nos va a llevar a través de una historia intimista y autobiográfica.
Angélica cuenta desde el primer momento, sin tapujos de ninguna clase, lo que ha sido su vida hasta ese momento, el de sus 31 años. Hace una catarsis, se desnuda ante ella misma para hacer una introspección de lo que han sido sus experiencias más dolorosas, el conocimiento y la asunción de las mentiras que han rodeado su existencia. Su profunda dependencia de una relación dolorosa.
Angélica es hija de una época, aquélla en la que intentábamos salir de la dictadura y entrar en una democracia por la puerta grande. Aquélla en la que había que cambiarlo todo. Su infancia transcurre con su madre, creyendo que sus padres vivían separados, en unos momentos en la que el divorcio aún no existía.
En la adolescencia descubrirá la verdad de esta situación, la mentira, la soledad y el engaño en que vive.
En ese tiempo también, la necesidad de la figura paterna, de la que sólo recibe indiferencia, la llevará a centrarse en la persona que la va a sustituir: el doctor Pellicer, un hombre de éxito, dermatólogo, atractivo, conquistador, muchos años mayor que ella, de quien se enamorará. Él se aprovechará de esta situación para iniciar una relación sexual consentida con una Angélica adolescente a la que dominará y manipulará a su antojo. Su dependencia sexual y afectiva, determinada por una pasión destructiva,  terminará cuando el doctor Pellicer desaparezca en una de las escenas más duras de toda la novela, en la que Angélica muestra su lado más cruel y más vengativo.
En esta novela asistimos a los cambios de la sociedad valenciana y, por ende, a la española. Un padre volcado en la política que arrastra a la madre, una chica de buena familia, conservadora y franquista, a una lucha por la que no tiene interés, pero que hace suya por el intento de mantener una relación que tiene fecha de caducidad.
Los personajes, como es habitual en las novelas de María García-Lliberós son muy sólidos, muy bien construidos, con una gran fuerza narrativa. María tiene una gran habilidad para hacernos entrar en la psicología de ellos, en especial, el de las mujeres a quienes trata mucho mejor que a los personajes masculinos. La relación entre Angélica y su madre nos mantiene en una gran tensión. Lo mismo que ocurre con sus relaciones masculinas.
La narración y los diálogos están muy bien ensamblados; su estilo, teniendo en cuenta la fuerza de lo que nos está contando, es suave, sin estridencias, pero con mucha solidez. La novela te va llevando sola hasta el final de la historia. En algunos momentos con gran ternura, en otros con sonrisas y en algunos de ellos con mucha pasión.

Una historia que merece la pena descubrir. 

“Como ángeles en un burdel “ganó el Premio Ateneo de Sevilla en el año 2002. Por algo será.


Como ángeles en un burdel. Versión kindle.

sábado, 30 de marzo de 2013

LINAJE OSCURO -Isabel Martínez Barquero






Tuve el placer de conocer a Isabel Martínez Barquero en la presentación que hizo en Valencia, con la compañía de mi amiga Isabel Barceló. Fue un acto entrañable, en el que todos nos encontramos a gusto. Ambas Isabeles comparten el placer por la narración y por la amistad. Isabel Martínez Barquero nos explicó los entresijos de su escritura, del por qué del título del libro y el de su blog, porque ella, de desalmada, no tiene nada.

En este mismo blog hice una pequeña reseña de su novela. Se puede leer aquí: La historia de los mil nombres

LINAJE OSCURO es un libro que contiene veinticinco relatos de distintas longitudes, aunque con una temática constante: la familia. Ese núcleo en el que solemos convivir, tras el que se oculta la felicidad, el odio, la culpa o la convivencia difícil.

Isabel Martínez Barquero, a lo largo de este libro de relatos nos va a dar a conocer a diversas maneras de entender la familia, los diferentes tipos de relaciones que se establecen y la diversidad de personas que componen el espectro familiar.

Cada relato presenta una distinción, a pesar de esos vínculos familiares del que se habla en todos ellos. Hay madres que no quieren ver la realidad, apegadas al pasado, hermanas con vínculos enfermizos; personas que escogen la soledad, en la que encuentran la forma de esconder su misoginia; odios, amor, celos y cualquier otro sentimiento inherente al ser humano.
El primer relato del libro “La buena hija” nos va a dar una clara señal de los derroteros que va a seguir el resto de los relatos. Este, como otros tantos, con la apariencia de candidez nos revela de lo que es capaz una persona.
Como cada lector suele escoger lo que más le gusta, dependiendo de sus propios gustos, yo me quedo con los relatos de media distancia, en los que creo que Isabel se maneja con una gran soltura. No quiere eso decir que no lo haga con los más largos, ya he dicho que es una cuestión de gustos. Isabel sabe dosificar perfectamente la narración de acuerdo a lo que nos va a contar.
“Las noches de una madre” me parece de los mejores. Y “La fragilidad de los consejos” dentro de que ocupa tres renglones y medio, es suficiente para trasladarnos a ese tipo de mujer algo hastiada de una convivencia inútil.
Todos los relatos escritos con sencillez, con un lenguaje claro, bien narrado nos llevarán a través de historias que pueden ocurrir en cualquier familia y harán que su lectura nos proporcione muy buenos momentos.
En LINAJE OSCURO, Isabel Martínez Barquero demuestra que tiene oficio de narradora, el que nos tiene acostumbrados desde su blog El cobijo de una desalmada.

viernes, 29 de marzo de 2013

OBJETOS PERDIDOS - Miguel Baquero




OBJETOS PERDIDOS es una novela corta en formato digital. Una novela con una gran dosis de humor y de crítica hacia lo que ocurre por debajo de lo que vemos, escrita con el estilo ya inconfundible de Miguel Baquero, esa explosiva combinación de realismo y picaresca.

El protagonista de la novela es periodista, igual que Miguel Baquero. Un personaje lleno de ilusiones y sueños, con ganas de escribir grandes reportajes periodísticos. En esta parte de la novela ya comienzan las situaciones hilarantes, como cuando el empresario que lo acaba de contratar, le pide prestado dos euros. Estas ansias le llevarán a meterse en diversos proyectos que terminarán en desastres.
La situación le obliga a presentarse a unas oposiciones. Las aprueba y consigue una plaza tras el mostrador de la Oficina Municipal de Objetos Perdidos.
En ese cuchitril, perdido dentro de la oficina, donde casi no va nadie, empieza a soñar, a imaginar que vive distintas vidas de la suya. Allí dentro se convierte en espía, en constructor de crucigramas, en revolucionario teórico, en músico, en cualquier cosa que le ayude a alejarse del mundo aburrido que es el trabajo.
Estos sueños nos hacen mantener la sonrisa. En algunos momentos la risa, por el despropósito de la situación, o de la invención del protagonista.
La vida comienza a cambiar cuando se traslada de puesto de trabajo: desde una covachuela a una oficina sin ventanas. Como nunca había desistido de su afán por la escritura, Miguel, que así se llama, sigue escribiendo y enviando sus relatos a distintos premios. En uno de ellos gana. El premio, aparte del monetario, es una mountain-bike.
Esta es la tercera parte de la novela: Madrid on bike. A través de ella hacemos un recorrido por el exiguo carril bici de la ciudad de Madrid y de sus alrededores. 
En uno de estos recorridos, Miguel se reencuentra con su antiguo amigo Santiago. Y con otro de los del instituto, aquél que siempre había querido ser cocinero.
Estos dos personajes entrecruzados dan un giro a la vida de Miguel y a la novela.

Objetos Perdidos incluye un anexo consistente en el supuesto relato ganador del premio de relatos. Si la novela ya podía ser, en algunos momentos, algo surrealista, el anexo aún lo es más, es ciertamente hilarante.
Su lectura es reconfortante y yo, desde luego, la recomiendo.

Miguel Baquero es un gran escritor, un narrador de los mejores de la actualidad. Alguien que debería ser mucho más conocido y leído.

Madrid, 1966) es autor de novelas y cuentos. Como novelista, ha publicado las obras Vida de Martín Pijo (año 1999; 2ª edición en 2007), Matilde Borge, aviador (año 2003), y Vidas elevadas (año 2010) y, en esta misma editorial, La rebelión de los insectos (año 2011). Para el próximo año, 2013, está prevista la publicación de su novela Old Blues blues.
Como autor de cuentos, ha publicado los volúmenes de relatos Figuras de alambre y Diez cuentos mal contados (año 2008), dentro este último del género de «ficción futura» que en breve tendrá su continuación con la novela La conquista de la Tierra, cuya publicación está prevista asimismo para 2013.
Sus cuentos han sido premiados en numerosos certámenes literarios, como el Gabriel Aresti, el Miguel Cabrera o el Jara Carrillo. Reseñista y colaborador habitual en numerosas publicaciones digitales, es autor asimismo de la miscelánea A esto llevan los excesos (publicada en el año 2009).

sábado, 23 de marzo de 2013

EL FINAL DEL AVE FENIX - Marta Querol Benèch



Yo me encuentro entre esa clase de personas que cuando lee Premio Planeta le da un poco de grima. Todos sabemos que la fundación Planeta no es una ONG, y cuando da el premio a una novela es porque va a sacarle un buen rendimiento. Sólo hay que observar los ganadores de las últimas ediciones. Todos suelen ser escritores con renombre.
 De cualquier modo, llegar a ser finalista de un premio de novela no es fácil. Ante todo, quiere decir que el jurado se ha leído la novela y le ha gustado. Eso es un punto a favor de los futuros lectores.

Y con esto quería llegar a EL FINAL DEL AVE FÉNIX, de la escritora valenciana Marta Querol Benèch, que fue finalista del Premio Planeta en el año 2007
La novela está escrita en primera persona, desde el punto de vista de Lucía la hija de Elena, la absoluta protagonista de la novela. Consta de tres partes: Infancia, Juventud y Madurez, con un prólogo y un epílogo. El prólogo nos lleva al final de la vida de Elena y nos da la clave del título de la novela. A partir de aquí iremos conociendo la historia de dos familias, antepasados de la narradora: los Lamarc y los Company, historia que arranca en los momentos anteriores a la guerra civil española y finaliza en los años sesenta.

Dos familias completamente distintas, con puntos de vista diferentes. Los Lamarc, de clase social alta, cuyo cabeza de familia, Gerard, es de origen francés. Empresario, acostumbrado al lujo, a la dominación de todo lo que le rodea, y cuya afición por la buena vida y las mujeres llevará su matrimonio al traste. La esposa, Dolores, es una mujer posesiva, celosa, emprendedora, ya que regentará una tienda de ropa infantil, da la luz a Elena, que crecerá entre la indiferencia del padre y el desamor de la madre. Ello conformará un carácter fuerte, un deseo absoluto por su independencia, tanto económica como afectiva y que redundará, con el tiempo, en un comportamiento semejante al de Dolores, repitiéndose casi, paso a paso, la historia familiar.

La otra familia que ocupa del centro de la historia, los Company, son comerciantes de  la provincia de Alicante, de clase social mucho más baja que los Lamarc. En su seno nacerá Carlos, el que será marido de Elena.

La novela nos llevará a través de los años difíciles anteriores a la guerra civil, donde cada familia toma su propia posición respecto al conflicto. Después conoceremos las vicisitudes de cada una de ellas durante la posguerra. Los Lamarc sin excesivos quebraderos de cabeza y los Company, por el contrario, que sufrirán los contratiempos y reveses de muchos españoles. En este tramo de la novela conoceremos cómo se vivía en aquella Valencia provinciana, donde importaba mucho la posición social, el qué dirán, las relaciones sociales, la posición de la Iglesia con respecto a la guerra y la situación de la mujer, siempre dependiente del hombre. Un retrato que me ha hecho recordar algunas de las historias que se contaban en casa.
Marta Querol se ha documentado muy bien para recrear la Valencia de los años cincuenta y sesenta. Los que hemos nacido y vivido en esta ciudad y en esa época nos vemos reflejados en las imágenes y los recuerdos.

La novela está escrita con mucho corazón, incluso hay momentos en que diría que con cierta rabia, como si algo de lo que relata le resultara demasiado cercano.
Frases cortas, diálogos rápidos para contar una historia que no deja indiferente. Que nos va llevando con agilidad, casi sin respiro, hasta el final de la vida de Elena: el Ave Fénix. Una mujer luchadora, incansable e inteligente.
En resumen. Una novela que para ser la primera de Marta tiene mucho interés humano. Sí que es cierto, por poner una pequeña pega, que la abundancia de personajes de ambas familias, al principio de la novela, puede que no sea estrictamente necesario para el desarrollo de la historia, pero eso es mi punto de vista.
El final del Ave Fénix es de las novelas que se leen con avidez, sin importarnos el vislumbre de lo que va a suceder a continuación. La narración es tan ágil que te lleva hasta el final sin respiro.
Creo, sinceramente, que puede gustar mucho a quienes no la hayan leído ya.

Para saber más sobre los personajes y la novela, aquí: El final del Ave Fénix.

Ediciones B. 
En Amazon.


lunes, 25 de febrero de 2013

TANGO SIN MEMORIA en Literaturas.com


 Estamos en la España pacata y provinciana de los años sesenta. Tres beatonas atisban la calle y son capaces de encontrar reparos y faltas pecaminosas de comportamiento en todo aquel que pasa; con tanta rectitud juzgan el entorno que ellas mismas no podrían por menos que encontrarse tachas, a poco que descorrieran un poco su velo de hipocresía. Sin embargo, callan, aprietan los dientes y siguen manteniendo las apariencias. Tango sintango-sin-memoria-ebook-memoria, la primera novela de la escritora valenciana Elena Casero, reeditada ahora por Talentura, es todo un ejercicio literario en el que este enfrentamiento entre realidad y deseo, entre aquello a lo que nos obliga la convención social y aquello a lo que nos impulsa nuestro deseo alcanza en numerosas ocasiones cotas de tensión máxima. Tensión, eso sí, de puertas para adentro, porque de cara al exterior las mujeres que protagonizan la novela han de mantenerse “en su lugar”.
La pequeña chispa que de pronto prende en esta monotonía de rezos, letanías y adoraciones, viene provocada por unas cartas que Gracia, la más dinámica de las tres, la que aún mantiene un resto de corazón abierto a la vida, escribe en la soledad de su cuarto a un amante que dejó al otro lado del océano. Un hombre que al fin provocó su marcha de Argentina y su llegada a la ciudad opresiva y a la España cerrada en que, lentamente, se van extinguiendo sus días. La necesidad de callar, y disimular, la necesidad de aparentar un recogimiento y una contrición que en su interior está muy lejos de sentir, provocan al fin tome la pluma y escriba a aquel “Luis” que ya duda si fue real o si fue solo una ensoñación, a fuerza de negárselo. Son cartas destinadas a quedarse en el cajón, a no llegar nunca a su destinatario, pero a través de ellas asistimos al despertar de Gracia, al reconocimiento de su encierro, de la grisura de su vida, y consecuentemente al enfrentamiento con aquellos que la acompañan en sus largas jornadas. Un enfrentamiento en el que saldrán a relucir viejos fantasmas, sucesos ocultos, mentiras escondidas durante mucho, mucho tiempo, detrás de una apariencia de bondad absoluta, casi de santidad, de cara al vecindario.
El gran acierto de Tango sin memoria, sobre un tema, este de la pugna entre la verdad y el disimulo a que nos obliga la sociedad, que ya ha sido tratado numerosas veces, es que Elena Casero acierta a dar a sus personajes un tono humano, acierta en el matiz de no conceder a quien escribe las cartas y a quien la reprende por tales libertades un matiz absoluto, no convertirlos en personajes de una pieza destinados a la enemistad, sino que el lector puede llegar a entender, y acabar comprendiendo, al personaje de Julia, por ejemplo, aquella de mirada más severa, la más reprensora de la libertad de las costumbres. Elena Casero acierta a trazar, detrás del ceño siempre fruncido de Julia, a un verdadero ser humano condicionado por la ignorancia y el miedo, a otra víctima más de la época. Lejos de aquellas novelas categóricas que establecían una clara distinción entre opresores y oprimidos, y un claro, pues, reparto de responsabilidades, en Tango sin memoria nos encontramos con un profundo matiz de comprensión.
No se trata, pues, de ajustar cuentas, un error en el que quizás cayeron novelas de este estilo contemporáneas de la época que se cuenta; se trata de centrar la mirada en la humanidad que hay detrás de cada personaje, y se trata de acabar abriendo una puerta a la esperanza, a la posibilidad de que incluso (como se apunta en excepcional final) los cuervos negros puedan graznar delicadas canciones de amor. Siempre hay una salida en el laberinto para poder ponerse a salvo, sin más daño (pero no es poco) que el tiempo, a veces inmenso, que hemos tardado en encontrarla.





Reseña por Miguel Baquero


sábado, 9 de febrero de 2013

EL RELOJERO DE REAL - Bel Carrasco




EL RELOJERO DE REAL es la primera novela que publica la periodista valenciana Bel Carrasco. Tuve el placer de asistir a la presentación.

La historia transcurre en el pueblo valenciano de Real. En el año 1899 se produce un crimen múltiple. Las cabezas decapitadas del Conde de la Gustosa y de todos sus criados aparecen servidas, sobre la mesa del palacete de su mansión, que son descubiertas por Fermín, un niño de diez años que se encargaba de llevar el pan y la leche a la casa.
Allí que se personan las fuerzas vivas del pueblo a dilucidar el por qué de tan tamaña atrocidad. El crimen se llamó desde entonces “la matanza de San Dionisio”. El asesino se presentó ante la autoridad y confesó la atrocidad cometida. Doña Antonia, la viuda y probable madre del autor confeso, urdió entonces una venganza retorcida que tardará mucho tiempo en descubrirse.

Treinta años después, estos hechos vienen a perturbar la vida de Abel Pino, un relojero de Real, a quien una diva sorprendente y extraña encarga el arreglo de su colección de relojes.

La novela nos va a llevar a desvelar el misterio de aquella antigua venganza a través de la amistad que llegan a entablar dos personajes dispares: el relojero Abel Pino, un convencido anarquista, tranquilo, amante de la naturaleza y de los animales y Lorenzo Santacruz, el nuevo cura del pueblo que es el opuesto, un hombre conservador, algo irritado con las beatas del pueblo.

Ambos, a pesar de la disparidad de sus caracteres forman una pareja excelente para el juego novelesco.  En uno de sus múltiples paseos descubren los restos de una mujer que luego desaparece sin saber por qué. El cura quiere arreglar la iglesia y quitar unas imágenes que le parecen obscenas y feas y cambiarlas por otras más acordes a sus ideas y aquí arranca a desvelarse uno de los misterios.

Hay otros dos personajes importantes en toda la trama, aparte de La Rusa esa misteriosa rusa poseedora de la colección de relojes. Está Cristín, la sobrina, que encarna la sensualidad para Abel y Gertru que hace que Lorenzo, el cura, cambie de opinión en muchos aspectos de su vida.

La novela está muy bien ambientada en el entorno natural que su autora ha querido recordar de sus tiempos de niñez. Una historia con intriga, amor y mucho humor que proporciona muy buenos momentos de lectura y lo que también es importante, te deja con las ganas de continuar con una historia del mismo calibre.

El relojero de Real. Ediciones Atlantis.

DESPEDIDA Y CIERRE

  Es año de cerrar unas puertas y abrir otras. Fue un placer. Seguiremos disfrutando de la lectura en silencio.