Cualquier ciudad, cualquier
pueblo, cualquier aldea puede ser San Cayetano, el lugar que Maite Núñez ha
creado para sus historias. Como un buen detective, Maite ha entrado en los
hogares de distintas familias para contarnos, con su precisa escritura, lo que
sucede en ellos. Igual que hizo con su primer libro, Cosas que decidir mientras se hace la cena.
Todo lo que ya no íbamos a
necesitar contiene doce relatos. En todos ellos las relaciones humanas
son la base. No solo las filiales, entre madre e hijos, también las conyugales
que se ven afectadas por las primeras. Los niños de estos relatos, los que todavía
tienen voz, son más adultos que los adultos, más sensatos que sus progenitores,
más conscientes de la vida que ellos, puestos que ellos, en algunos relatos
parecen haber desertado de vivir. En otros, quieren vivir y no se lo ponen
fácil.
Los relatos están escritos tanto
en primera como en tercera persona. Son historias dolorosas que te llevan a
ponerte en el papel de los protagonistas. Hay matrimonios fallidos, madres
desesperadas, amores, desamores, miedos, soledad. Todo relata una pérdida
irrecuperable. Y, sin embargo, a pesar de todo ello, siempre me queda la
sensación de que hay un poso de esperanza, en esos finales abiertos, como una
puerta que nunca acaba de cerrarse y que comunica con la vida.
Maite Núñez escribe con firmeza,
se fija en pequeños detalles, esos mismos en los que todos, en algún momento
nos fijamos para evadir un pensamiento o una situación complicada, una grieta
en la pared, el hueco en un colchón, el polvo que permanece anclado en los
muebles, los nudos en el cabello de una niña.
Me gustan los relatos de Maite
Núñez porque son limpios, sinceros, sin artificios. Porque se sabe que son
suyos, porque no me parece que siga ninguna moda, ni ninguna tendencia, porque
escribe desde lo más profundo, porque duelen y te abren los ojos. Porque sabe utilizar
el adjetivo preciso, la metáfora concreta. Porque sus relatos permanecen en el
recuerdo del lector tiempo después de haber cerrado el libro.
En definitiva, que me place y
complace recomendar la lectura de este libro, igual que hice con el anterior, porque creo que se lo merece más que muchos otros.
TODO LO QUE YA NO ÍBAMOS A NECESITAR- Editorial Base
TODO LO QUE YA NO ÍBAMOS A NECESITAR- Editorial Base