Páginas

sábado, 26 de mayo de 2012

LIMONES DULCES - Marián Torrejón




No recuerdo exactamente cuándo conocí a Marían Torrejón, probablemente en una presentación de algún libro de algún amigo. La última vez que nos hemos visto ha sido precisamente en la presentación de su libro LIMONES DULCES.
Un libro que está prologado por Fernando Iwasaki y  que es presentado por Carlos Marzal tiene que tener algo, y bueno, por supuesto. Me faltaba descubrirlo.

Aunque LIMONES DULCES es su primer libro, Marián no es una novata. Sus relatos han obtenido diversos premios en concursos nacionales, entre ellos el “Ciudad de Tudela”. Marián sabe lo que hace, tiene oficio de narradora, se palpa que le gusta contar, hacernos llegar las historias de los personajes que conforman las vidas de los cuentos.
Como dice Iwasaki en el prólogo: es la ventaja de tomarse tiempo para publicar. La madurez, el asentamiento, se nota.

Las historias del libro son muy variadas, pero en todas ellas coincide el punto de vista detallado del ambiente que rodea a los personajes. Creo que Marián se desenvuelve muy bien en el aspecto psicológico de todos ellos.

El primer cuento le da título al mismo libro. La historia de la llegada de la adolescencia, el encuentro con uno mismo, con la vida que se va desarrollando ante nuestra vista. El distanciamiento y la reflexión.
Sobre el tema del pasado y lo que nos ha marcado encontramos en el libro otros dos relatos “Fancy?” y “El cuaderno esmeralda” este último, para mí, de los mejores.

Encontramos también la nostalgia por el pasado en el cuento “El fajín del general”.
El dolor, el estupor por no haber dicho, por haber obviado una situación en un relato que me ha gustado mucho – “Eso no es nada”.

”Dos Salas” me ha gustado mucho. Dos salas que son dos vidas distintas, contrapuestas, dos personajes: un ganador y un perdedor. Relato de la vida real.

No falta el humor, la fina ironía en los cuentos de Marián. “Juntos” o “El cuadro” que te dejan con la sonrisa en los labios. O en “Kaputt” un relato cargado de humor, un poco negro, que narra las conversaciones de jubilados, que me ha encantado.

Y el aspecto surrealista de la vida en “Con un elefante, imposible”

Para mí lo importante es acabar un libro con la sensación de haberlo disfrutado y es lo que este libro me ha reportado. Ahora toca esperar a una nueva publicación, algo que seguro que ocurrirá.


LIMONES DULCES
Libros Certeza.

3 comentarios:

  1. Muchas gracias, Elena. Me encanta que te haya gustado El cuaderno esmeralda, también es de mis favoritos, igual que el de Eso no es nada. Muchas gracias de nuevo, por leerme y por hacerte eco.
    Un abrazo.
    Marian.

    ResponderEliminar
  2. Apuntado queda, tiene una portada llamativa además.

    Besitos

    ResponderEliminar
  3. Yo estoy leyéndolo y por ahora me gusta mucho.

    ResponderEliminar